Donación de órganos: Esperanza de Vida

 

La donación de órganos es ante todo una cultura vital. Esto porque solo en la medida en que cada ser humano entienda que en su cuerpo existen órganos, tejidos y células que pueden salvar o dar una mejor calidad de vida a 55 personas, será posible que en Colombia se instaure una cultura de donación de órganos permanente y extendida.

Lamentablemente las estadísticas de las entidades de salud evidencian que en los últimos años el porcentaje de personas que en vida manifiestan su decisión de donar sus órganos cuando fallezcan, ha disminuido sustancialmente.

El mayor cuello de botella continúan siendo los mitos que se mueven alrededor de la donación de órganos. Hay muchas personas que cuando fallece alguno de sus familiares, se oponen a la extracción de uno o varios de sus tejidos, bajo el supuesto de que se le está faltando al respeto al difunto o incluso cometiendo un pecado. Se cree, falsamente también, que el espíritu o la personalidad se puede transmitir al donante. Tampoco faltan los que consideran que hay una mafia de tráfico de órganos que se lucran de estas donaciones, desconociendo que esta clase de procedimientos de trasplantes médicos son muy especializados y no se pueden realizar en lo que suele llamarse 'clínicas de garaje'. Incluso se han escuchado excusas de familiares de los fallecidos según las cuales si algún día se cumple la promesa católica de la resurrección de todos los muertos, aquellos que no tengan su cuerpo completo no lo harán.

Otro de los grandes mitos que ha sido difícil de vencer es aquel según el cual no se pueden donar órganos en vida, porque quien lo hace queda desfigurado o su calidad de vida disminuye drásticamente. La evidencia científica y médica ha probado que no existen tales riesgos.

El comprender la importancia de la donación y tomar esta decisión es un tema muy controversial, dado que surge sin número de inquietudes religiosas y legales que aún no se ha logrado superar.

Lo que sí es cierto, es que a la fecha en Colombia hay pacientes que están a la espera de un donante, esperando con ello mejorar sus condiciones de vida, lo cual se convierte en un acto de solidaridad e inmensa gratitud por parte de quien se beneficia de este importante proceso.